lunes, 4 de junio de 2007

Soneto VI

Debería haber visto el cielo

en sus ojos negros reflejado

pero me confundí y pequé, cegado

absorto en otra ermita del deseo.


El héroe nunca puede fallar,

la indignación no es castigo peor,

sino el pérfido y duro sentimiento

no ser nunca más, él mismo, capaz


el paladín campeón, de seguir siendo,

de modesta y humilde, cuna y patria,

que por las infamias sigue muriendo


y siento más no haberte tenido

que haberme convertido en un paria

y no haberte, a ti, besar podido

No hay comentarios: