lunes, 15 de octubre de 2007

Soneto XVII

Para ti por cada vez que de tu ojo
furtiva y lenta una lágrima escapa,
Para ti por ser revoltosa dama
parlante bajo nocturno cerrojo.


Para ti por hacerme parecer bobo,
pues al admirarte el tiempo no pasa
Para ti por tus labios que se marcan
a fuego en la nostalgia del beodo.


Violante encarga difíciles versos.
Prefiero rimar estos endecasílabos
que desperar por una vida de ensueño


ante la musa de "el nuevo soneto"
la batalla de la Troya de Príamo
por Helena, no escribiría Homero.

jueves, 28 de junio de 2007

Soneto XVI

La otra parte de la historia también merece ser narrada en forma de soneto.
Enemigo abatido por nuestro héroe.

Sin mirar atrás, sin mirar atrás,
sangre nuestra y enemiga junta corre
la guerra no terminará jamás
mientras la codicia en nosotros more


¿Para qué arriesgarte?, ¿por qué luchar?,
cuando aquel espartano iba a matarme
me salvó un haz de piedad fugaz.
Docto guerrero, no oso ni mirarle


sus ojos, grises, tanta crueldad
despiden, que te estrangulan, te queman
pues tu corazón pueden penetrar.


Entreno inútil, porque ese guerrero
la muerte no teme, no oses tentar,
sabios consejos doy, joven granjero.

martes, 26 de junio de 2007

Soneto XIV

Arenga. Espada al viento, escudo y casco
espartana panoplia que reluce
pues todavía no se ha manchado
aun no hay sangre, pero el miedo fluye


en el corazón de nuestro enemigos,
que aunque cuatro veces más numerosos
son herreros y humildes campesinos,
ante la perfección de mis guerreros.


Grito y grito, corremos y corremos
hacia la fría muerte algunos corren,
de la victoria nosotros sabemos


que disfrutaremos, tras sudor,sangre
y hermanos caídos. Mi espada rompe
el pecho de enemigos miserables.





Corro, primer impacto al viejo casco,
esquivo el golpe del pobre infeliz,
el segundo le perfora el costado,
muerto es, que deshonra: era un aprendiz.


atácame valiente y temerario,
pero granjero, no diestro guerrero
le doy muerte, con dignidad clavo
en su garganta mi espada, el miedo


de sus ojos brota, perdon le pido
con la mirada, pero no hay piedad
en el fragor de la batalla, miro


al frente, se retiran, rápido huyen.
La victoria la hace el pensar
sin miedo: "Ojalá la Estigia yo hoy cruce".

lunes, 11 de junio de 2007

Soneto XIII

Calor, hoy sólo sentía calor
calor en el alma, un calor fuerte.
Frío en los sórdidos días pasados
fría la mano de la amarga muerte.


Luz la de tus ojos, labios y pelo,
luz que desprenden tus dulces palabras.
Oscura la sombra de mi tormento,
oscura y heroica panoplia espartana.


Que no mata, espada escudo que muere,
escudo que no protege junto a otro
alfalanje enemigo a mi hermano hiere.


Luz y calor, sed mis correctas guías:
mi enemigo con el corazón roto
por mi brillante y cálida hoja impía.

lunes, 4 de junio de 2007

Soneto XII

DE ESPARTA PARTO:

Guerrero herido hasta los huesos,

hombre calado hasta el corazón.
Muerte, fiel compañera, te deseo
no me olvides, llévame por favor.


De Esparta parto cara el cruel olvido,
de penumbra, sombras, frío dolor.
aumenta mi desdicha, sin amigos
me creí, desprotegido talón


de Aquiles de mi vanidad guerrera,
sin diosa a la que rezar me vi preso
en una cárcel, fría, oscura y pétrea.


En un rayo sagrado, día santo
mis amigos a mi lado volvieron,
luchando juntos, morimos al lado.

Soneto XI

De bella cuna, de puerto de mar

llegó a Santiago de Compostela,

rubia de verde mirada, mortal

de necesidad, preciosa Princesa.


Pestañas cual redes de terciopelo,

rosas en las mejillas, rojos labios,

su mirada de viento, fuego y veneno

miles de corazones ha arrasado.


tiene las perlas en las orejas

y las cosquillas en el corazón,

y es dueña de la noche santiaguesa.


Es mujer en peligro de extinción,

es dulce dama, de muy alto honor,

más lista que las rubias del montón

Soneto X

Yo que ya no pensaba en encontrar
gente con la que compartir batallas
absorto, podré siempre recordar
los jueves de nuestras hazañas


mas además de nobles caballeros
que yo esperaba y ansiaba conocer
aparecieron dos seres muy bellos
las cuales no hubimos merecer


pero quiso el azaroso destino
con su caprichosa barita tocar
y dar a otro un destino merecido


ya para finalizar debeis saber
que yo a ese premio no quería optar
pero otra fiesta habrá que hacer

Soneto IX

Perdona no te des por aludida,

porque tu aun no puedes comprender

que no puedo pasar sin ti , mi vida;

no gano porque no puedo perder,


pero si algún día puedes amarme,

sólo quererme ya estaría bien,

mas no merezco por tu parte

princesa rubia con los labios de miel.


Pero a pesar de que no te merezca,

y que tu a más alto hombre aspires

nadie como yo te querrá, princesa


y aunque tu recuerdo seguirá vivo,

y que sin ti ya nunca más respire

espero un beso haber conseguido

Rima

La tempranera gota de rocío

que cae y por el pétalo, resbala,

de una intrépida y bella rosa blanca

envidia a la lágrima de tu rostro.


Ni de una noche clara, estival cielo,

donde estrellas y luna resplandecen,

el más mínimo halago merece

al ver tu mirada de terciopelo.


Ni el bello traje de escamas brillantes

del más puro mar, del pez plateado,

que ensombrece la luz de muchos faros,

frente a tus ojos no aguanta un instante.


Ni el más bonito cuadro, que se guarda

en la mejor galería, del maestro

pintor renacentista, pensó

empatar en hermosura a tu cara.


Ni la más acalorada querella,

entre don Góngora y el señor Quevedo,

puede mantener digno y fugaz pleito

con la ironía sutil de tus verbas.


Y espero que después de este poema

entiendas que eres maravillosa y única

y que no te gana mujer ninguna,

ni en personalidad, nunca en belleza.

Soneto VIII

Como Calixto sin su Melibea

Como Sansón rapado por Dalila

Como Caronte sin laguna Estigia

Como Polifemo sin Galatea


Como Penélope llorando a Ulises

Como Julieta viva, sin Montesco

Como Ginebra sin su Lanzarote

Como guerra en Troya sin Aquiles


Como poeta sin la luz de Erato

Como don Quijano sin Sancho Panza

Como Dorian sin su amado retrato


Como la magia blanca sin Merlín

Como la muerte sin justa venganza

Usted permita: “Así estoy yo sin ti”

Soneto a Los "Golden Boys"

Doce españoles, altos caballeros

conquistaron ayer tierra nipona,

derrotaron a enemigo heleno

como a otros ejércitos y tropas


con nuestro santo paladín herido

precisión y distancia en los ataques

que silbaban y entraban triples limpios

machacando y hundiendo a sus rivales


gracias a todos, caballeros nobles

que ayer fuisteis en Japón proclamados

como lo que sois: Magnánimos héroes.


Como “Golden Boys” seréis recordados

lo merecíais y lo habéis logrado,

gracias por habérnoslo regalado.

Soneto VI

Debería haber visto el cielo

en sus ojos negros reflejado

pero me confundí y pequé, cegado

absorto en otra ermita del deseo.


El héroe nunca puede fallar,

la indignación no es castigo peor,

sino el pérfido y duro sentimiento

no ser nunca más, él mismo, capaz


el paladín campeón, de seguir siendo,

de modesta y humilde, cuna y patria,

que por las infamias sigue muriendo


y siento más no haberte tenido

que haberme convertido en un paria

y no haberte, a ti, besar podido

Soneto V

Frío, cual banco del parque en invierno

Solo, cual urbano pájaro viudo

Torpe, cual padre inexperto soltero

Muerto, cual asiduo cliente al bromuro


Patético cual anciano borracho

Torturado cual rojo presidiario

Condenado cual nuevo doctor Fausto

Fracasado cual escritor truncado.


Olvidado cual héroe pasado

Triste cual un poeta exiliado.

Gracias por todo a Don Joaquín,


Genio, figura, innato talento

Sabio maestro de quien aprendí esto

Con permiso: “Así estoy yo sin ti”

Soneto IV

Batalla librada, brillante estratega

ya que había sin opciones salido.

luchar sin esperanza, con entrega

su rutina era, y digno castigo


pero de mezquina y humana acción,

fácil a verdugo de víctima pasar,

lo marcó cual espada bizantina

había pasado de morir a matar,


admitir, suplicar, pedir perdón,

que por previas y heroicas hazañas

fue condonado por su dios mentor


que pensaba que extinto y desterrado

a no su mejor seductor Mañara

y al olvido fuera relegado

Soneto III

Crecía una oscura sombra en el héroe

desde la mayor gesta conseguida,

cual sirenas odisiacas que si oyes,

vendió a lucifer sin honor su vida


paladíneos consejos al prójimo

que siempre fallaban al aplicárselos

ya que su persona, el héroe mismo

no distinguía entre malo y peor


antepuso su honor a su vida

ya que para vivir si honor

es a Caronte conocer mejor


por el amor de una preciosa niña

que no le entregó su corazón

por ella vivió, murió y negó.

Soneto II

No suelo escribir por obligación

pero ahora lo requiere la ocasión,

mis palabras nunca serán poesía,

mis besos nunca serán ambrosía.


Yo no soy el mejor, me falta valor

para poder, tras un beso, conservarte

no pienses que estoy hablando de amor

no me llega una noche para amarte,


aunque puedo decir que tus labios

saben igual que los labios que beso

por la noche en mis más secretos sueños.



Estos versos no esconden un adiós,

mas bien, un hasta pronto sincero

por un día nunca digo un “te quiero”.

viernes, 4 de mayo de 2007

Soneto I

Negro corcel altivo, sagaz

retoma el paso, cabalga alegre

Funesto pasado, para olvidar

regresa, triste, el alma del héroe.


En abatida y brillante montura

en guerra que no podía ganar

salió derrotada con premura

sin ganas de volver a matar,


pero no regresa como un cobarde

mas tampoco por su interior arde

ni el mínimo resquicio de rencor.


Grande la mujer, grande la traición

hendidura aciaga en su corazón

que con otra derrota irá a peor

Introducción

Debido al éxito del otro blog y a mi incapacidad de recordar la contraseña del mismo, me he visto obligado a crear uno nuevo. Ruego disculpen mi ignorancia, que espero sea pasajera, y no traten con displicencia el contenido del blog. Gracias.